Tucumán Central tendrá este domingo una de esas pruebas que pueden marcar el rumbo de una temporada. Desde las 16, el equipo dirigido por Walter Arrieta recibirá a Juventud Antoniana por la octava fecha de la zona 2 del Torneo Federal A, con la obligación de volver al triunfo; pero sobre todo con la necesidad de hacerse fuerte en casa después de la dura caída sufrida en la jornada pasada.

El encuentro se disputará con arbitraje de Marcos Liuzzi y enfrentará a dos equipos que llegan golpeados tras haber perdido por 3 a 0 en la fecha anterior. Sin embargo, el contexto aparece como una gran oportunidad para el “Rojo”, que encontró en su estadio uno de los principales sostenes de la campaña.

Pensando en recuperar solidez y agresividad ofensiva, Arrieta decidió meter mano en el equipo. Por ese motivo realizará tres modificaciones. La principal novedad estará en ataque, en donde Valentín Montenegro acompañará a Benjamín Ruiz Rodríguez. El delantero viene pidiendo pista desde hace varias semanas gracias a buenos ingresos desde el banco y actuaciones destacadas en el torneo liguista, mostrando desequilibrio, velocidad y mucha intensidad en el uno contra uno.

En defensa también habrá movimientos importantes. Patricio Krupoviesa y Franco Barrera volverán al equipo titular con el objetivo de aportar experiencia y orden a una última línea que necesita recuperar seguridad tras los últimos partidos.

La intención del cuerpo técnico es clara: sostener la intensidad que el equipo suele mostrar jugando de local, recuperar confianza y volver a sumar de a tres en un torneo extremadamente parejo. Tucumán Central acumula siete puntos en casa, producto de dos victorias y un empate, números que explican por qué el equipo apuesta gran parte de sus aspiraciones a hacerse fuerte ante su gente.

Un rival de cuidado, que también necesita recuperarse

Del otro lado estará un rival exigente. Juventud Antoniana suma 10 unidades y se mantiene muy cerca de los puestos de arriba, por lo que llegará a Tucumán con la intención de sostenerse en la pelea por la clasificación.

Por eso, el duelo asoma como mucho más que un partido de mitad de tabla. Para Tucumán Central representa la posibilidad de volver a acomodarse en el campeonato, recuperar el ánimo y demostrar que todavía tiene herramientas para competir de igual a igual dentro de una zona muy exigente.

De esa manera, con cambios, necesidad y expectativas renovadas, el “Expreso” buscará transformar la presión en impulso y volver a darle una alegría a su gente.